martes, 16 de junio de 2015

_”La ciudad y los perros”.

Humor negro. Redes Sociales. Libertad de expresión. El contexto. La utilización política. Lecciones de valores. En las últimas 72 horas he oído cuatro veces lo de Moción de Censura, dos veces por parte de representantes políticos (PSOE, C´s ) y otras dos por periodistas tertulianos de a 500€ la sesión. No han esperado a los 100 días de legislatura, ni tan siquiera a uno, tampoco esperaba otra cosa. “España se rompe” y “mañana los rojos quemarán iglesias y violarán monjas” es una paja recurrible digna de un congrio o un percebe. Recuerden qué dijo Woddy Allen: "Yo me crié en la confesión israelita, pero al hacerme adulto me convertí al narcisismo". El humor, negro, blanco, o verde es como todo: se tiene o no se tiene y en twitter, en Facebook, en la barra de bar y en los blogs hay mucho bocazas narcisista, como en la política misma.


NOTA: el entrecomillado del título te remite a la novela de Mario Vargas Llosa, el novio de la Preysler.

No hay comentarios: