viernes, 15 de mayo de 2015

_Pinchito de lechuga y calabacín, que me voy de concierto.

Que la reina Letizia se toma la mayoría de los fines de semana para disfrutarlos con sus amigos y amigas es un hecho igual de constatado en los mentideros que silenciado en los massmedia de Madrid, por ese orden. En más de una ocasión sus escoltas han cerrado varias calles para que ella pudiera degustar una ensalada de esas que se inventa. El problema es contarlo, compañero. Que a Doña Letizia la hacen falta varios cocidos montañeses y unos buenos chuletones de buey es obvio, pero la ética profesional es esta: OÍR, VER, CALLAR. Que sean otros antes llamados periodistas, que también se pasan su código deontológico por debajo del triunfo, los que lo cuenten. Si se atreven, y de momento NO es así. Todo pinta a que faltan güevos y sobra postureo por todas las partes.

1 comentario:

FRANCISCO R.C. dijo...

POSTUREO y desinformación #MarcaEspaña.
Saludos de un español desde Londres, vía tuiter.