martes, 20 de mayo de 2014

_Barras de bar.


La realidad solo es una emoción persistente. Quizá si la eludes desaparezca tu extrañeza. Quizá permanezca la intrínseca tozudez de la rana en la charca, que desconoce la inmensidad del océano, o la ingenuidad de la rana que portó un alacrán asesino sobre su lomo. La realidad es persistentemente efímera y subjetiva, baila sola. San Pablo y Fabio McNamara lo sabían. Mi perro lo sabe y es el único que no hace algo al respecto.

1 comentario:

supersalvajuan dijo...

Otra ronda de mojitos, por favor.