viernes, 13 de julio de 2012

_Juego de destinos.


Aquella mañana el chamán me dijo que mi vida cambiaría radicalmente. Lo decían las piedras, los posos de café y el humo de dos puros. Era mi destino y estaba marcado con señales ineludibles. El ron también lo decía y los panojos de maíz y el escupitajo de una rana.
Pasó el tiempo y en vista que todo seguía igual abandoné la casa. Dejé tirados a mis hijos, a mi mujer, a mis padres, hermanos, amigos y al casero. Dejé el trabajo, la ciudad que me vio nacer y abandoné el coche junto a un vertedero.
Ahora veo que el chamán tenía razón, mi vida ha cambiado radicalmente. Aunque echo en falta a mis hijos y a mi mujer, a los que quería hasta la locura. A mis hermanos, a mis padres y al insistente casero. Ahora no tengo casa, ni trabajo ni ciudad, pero soy consciente de que este era mi destino.

4 comentarios:

Necronomicón.net dijo...

Viernes 13.

supersalvajuan dijo...

Habrá que cambiar el destino.

J. dijo...

A veces, simplemente, corremos en la dirección equivocada.

Alexxx dijo...

Decía mi abuela que solo apreciamos el valor de las cosas cuando las perdemos.

¿Es eso, no?