sábado, 21 de abril de 2012

_Pasemos al 127 mm, si eso.


Poco calibre.
A veces un 44 se queda corto, al Niño no le da tiempo a escupir, mascar, o a apretar los machos con tan poco cañón. Debería ser siempre ese defecto, el de la duda ante el aprieto, el de apretar o no, el de la exigencia de elegir entre el vestuario y la escena. PUM. El de la justicia de elegir el calibre adecuado, el de la usencia indebida o la exigencia de elegir entre un bocadillo mal compuesto o la impostura del descaro.
Están locos acá y en Falkland hacen pudding con cabello de ángel, pasas y nitroglicerina. Mordazas para todos.

1 comentario:

Diego Fuentes. dijo...

En “Falkland- Malvinas” se ríen de la concha de Cristina y en Misiones y Patagonia vomitamos del asco que nos da tanto populismo argento. ¿Oíste? Son pelotudos y nos costarán plata. Como allá.
Saludos, gallego.