miércoles, 4 de enero de 2012

William Hogarth y la ´Burbuja de los mares del Sur´.


William Hogarth (Londres, 1697 – 1764) fue un artista británico, grabador, ilustrador y pintor satírico. Se le considera pionero de las historietas occidentales. Su obra varía desde el excelente retrato realista a una serie de pinturas al estilo de los cómics llamadas ´costumbres morales modernas´. Fue un maestro de la sátira social y política, en ocasiones despiadado con las costumbres y los políticos contemporáneos.

Su biografía es aleccionadora. Siempre comprometido con las causas sociales criticó con sus pinceles y lápices la hipocresía de las clases altas, y fueron esas obras, las satíricas, las que más éxito tuvieron en el continente.

La Compañía de los mares del sur (South Sea Company), logró el monopolio sobre el comercio con las colonias españolas en América en 1711. La Sociedad, a cambio, aceptó cambiar diez millones de libras en bonos del tesoro contra las acciones a una tasa de interés del 6%, lo que equivalía a una renta perpetua para los inversores. En 1717 La Compañía se hizo cargo de diez millones de libras suplementarias de deuda pública contra una nueva emisión de títulos.

A principios de agosto de 1720 la cotización por acción alcanzó las 1.000 libras, pero la tendencia cambió bruscamente. La cotización quedó en 100 libras antes del fin de año. Ante la cólera de los inversores, el Parlamento se disolvió en diciembre, y una comisión ocupó su lugar. En su informe publicado en 1721, se reveló un fraude de gran amplitud organizado por los directores de la compañía que fueron arrestados y llevados a la Torre de Londres. La mayor parte fueron desposeídos de sus bienes.

Incluso Isaac Newton, después de haber obtenido una plusvalía de 7.000 libras en abril, acabó perdiendo 20.000 libras. Más tarde, declaró: ´Puedo predecir el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de las gentes´.

La respuesta de William Hogarth fue brutal cuando la ´Burbuja de los mares del Sur´ estalló a finales de 1720. Los mercados europeos se habían derrumbado, los directores de la Compañía estaban en prisión, los inversionistas estafados y arruinados, la moneda de la metrópoli en peligro y la Casa Real en entredicho.


En el original a plumilla y carboncillo William Hogarth dibuja groseramente a La Fortuna, con los ojos vendados y colgada por los cabellos desde el balcón de la Guildhall de Londres. Su cuerpo está siendo descuartizado por un diablo armado con guadaña, que a continuación lanza los trozos de carne a los especuladores enloquecidos. Cerca, una ruleta que se eleva sobre el suelo representa el torbellino frenético de la especulación y en la plaza y las terrazas una cola de solteras forman parte del sorteo de lotería de ganadoras de maridos.

Fuente no enlazada en el texto/imágen:

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2 comentarios:

supersalvajuan dijo...

La locura de las gentes es peligrosa, tanto o más que los monopolios.

Necronomicón.net dijo...

La locura y la osadía de las gentes no tiene límite @Super...

cc/ @Publicísta...