viernes, 22 de julio de 2011

_El rostro de la guerra.


Martha Gellhorn (1908-1998) era mucho más que una chica guapa cuando se convirtió en la tercera esposa de Ernest Hemingway. Se conocieron en un bar de Key West, Florida y juntos iniciaron su “aventura española” en 1936. Ese fue el principio de una portentosa carrera de sesenta años que la condujo a los escenarios de conflicto más diversos. Pudo observar y contar la sofisticación progresiva de los armamentos, la modernización de las estrategias bélicas y la aparición de diversas formas de confrontación de famélicos pueblos contra grandes potencias. Sus crónicas llenaron de color y calor el periodismo que bordaba, el reportaje de interés humano, las uñas sucias de la miseria, en palabras de Benedetti.

La Guerra Civil española, la II Guerra Mundial, la liberación de los presos judíos en los campos de concentración alemanes, Vietnan, Finlandia, China, Java, Oriente Medio, El Salvador, Panamá, Nicaragua. Su aportación periodística termina en Panamá (1990), con la invasión de EE.UU, con las calles llenas de cadáveres, una aventura que cuenta con más ímpetu juvenil que el que pueda suponerse a una señora de 78 años: “Agarré al niño y salimos corriendo entre las balas. Corrimos y corrimos hasta llegar al mar….”


Magnífica muestra de ello es esta recopilación de aportaciones en 368 páginas y que hoy se dejan leer con el mismo interés que despertaron en las páginas de los periódicos para los que trabajaba. Para mí, con el valor añadido de volver a manosear un libro descatalogado, comprado en una librería de viejo..

El rostro de la guerra. “Sólo los gobiernos preparan, declaran y llevan a cabo las guerras (…) antes de contraer la fiebre belicista los pueblos deben ser infectados de odio y temor. Se les debe inculcar que están amenazados por el enemigo y que peligran los intereses vitales del Estado, que se refieren siempre al poder y no tienen ninguna relación con los intereses vitales de los ciudadanos”.

Imágenes:
  • Portada. El rostro de la guerra. Martha Gellhorn. Ed. Debate, 2000, 368 páginas.
  • Martha Gellhorn y Ernest Hemingway no identificados con los oficiales militares de China, Chongqing, China, 1941. Fuente: JOHN F. KENNEDY PRESIDENTIAL LIBRARY AND MUSEUM
  • Martha Gellhorn siempre con un cigarrillo entre los dedos.
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4 comentarios:

Mercedes dijo...

Alguien te pedirá el libro de marras en la próxima reunión, no se lo dejes si no devuelve el anterior. Jeje.
¿Cómo era ´eso´ …? “Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”… ¿O E.H. vino a España detrás de Martha?.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Un placer haberme pasado de nuevo por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

Anónimo dijo...

Salu2.

Buena nota, me gustaría recomendar la lectura de: ‘Cinco viajes al infierno. Aventuras conmigo y ese otro’, recalcar que fue autora de veinte libros entre los que también caben los de ficción y señalar que tras su muerte se instituyó un premio con su nombre que se concede cada año a un periodista que relate la realidad a ras de suelo, más allá de las crónicas oficiales. El asediado fundador de Wikileaks, Julian Assange, ha sido galardonado con el premio de periodismo Martha Gellhorn 2011. ¡Qué cosas!. “El premio se otorga a quien ejerza un periodismo que desafíe el secreto y la mendacidad en los asuntos públicos, "tonterías oficiales", como lo denominó la famosa corresponsal de guerra estadounidense Gellhorn”.

http://www.eluniverso.com/2011/06/08/1/1361/julianassangerecibepremioinglesperiodismomarthagellhorn.html

(Madrid)

Necronomicón.net dijo...

@Mercedes.
Creo que vinieron los dos de la mano, compartiendo botella y paquete de tabaco, como debe ser.

@La sonrisa de Hiperión.
Gracias Antonio J. es un honor tenerte como lector y un placer que dejes un saludo.

@Anónimo (Madrid).
Muchas gracias por tu aporte, así da gusto.