martes, 30 de noviembre de 2010

_CRÓNICAS DESDE LA CABAÑUCA DE KRONOS. 2010 #2.

IV

* La tribu no ha muerto.

Algunos hechos históricos acaecidos en el puebluco son un eco recurrente para buenos tragos presentes y también la excusa para echar más madera y otros tomos parapsicológicos al fuego.
Hace años los paisanos discutieron durante días en infinitas asambleas, de casa en casa, en la tienda-bar y en campo abierto. No hubo consenso, fue imposible llegar a un acuerdo; incluso en la forma de emitir el voto había discrepancias. En el puebluco no se bebía leche de coco, sirva como dato a tener en cuenta o no, pero cada uno y cada una era de la leche que mamó.
El problema era que aquél prau era de todos y los antieucaliptos estaban enfrentados con los propatatas y estos con los activistas del viñedo, los protomateras o el nogal. Había defensores del pequeño jardín de rocas y defensores de varias adormideras que incluían la amapola lebaniega. Unos y otros tenían sus razones y arengaban al resto cortésmente o con diatribas incendiarias.
Un día el concepto de solidaridad y de consenso estatutario se rompió y en un arrebato decidieron hacer un gran agujero y se pusieron todos a cagar en él. Por aquel agujero pasó todo el pueblo a cagar durante un tiempo. Hasta que decidieron taparlo. Cuentan que uno de los insurgentes plantó al grito de “nuestro aceite es referencia de calidad”, pero eso puede ser leyenda. Lo cierto y verdad es que cada uno plantó lo que quiso y recoge lo que puede desde entonces. Sí, también en este puebluco se dio el caso de quien plantó aloe en lugar de tomates y ahora vende crema facial y velas.
Está todo inventado, como pude escuchar y no quieres leer.

V

* Pelea de cabras

Los hongos tienen una misión importantísima en el ecosistema y no tienen sexo. Las cabras tienen sexo y en ocasiones se equivocan de hongos, les ocurre lo mismo a los grandes simios y a cualquier pequeña hemorragia.
Ahora las cabras no comen hongos, no hay. Tampoco se pelean (ni follan).

VI

* Diálogo de besugos no oído.

_ ¡Ah Don ciudadano!, querías que te pagara lo que te debo, ya ves. Entonces te has revelado porque yo no he querido, has conspirado y hete aquí preso. Te está bien y la jugada ha sido tan buena que tú mismo debes considerarla magistral.
_Cojo la espada pero por Don san Cipiano quemad este plano desnortado que no quiero deber la victoria a una traición.


29.11.2010. Crónicas desde la cabañuca de kronos. 2010 #1.