lunes, 28 de junio de 2010

_EL FRASCO.


Azules, verde oliva, negras, amarillas, toda la gama de marrones, como un otoño, como todas las tardes de verano.

Brillantes como una estrella fugaz, fulgentes, resplandecientes, redondas, opacas, apagadas, casi redondas. Cristalinas. Las hay grandes, pequeñas y medianas. Cariñosas, hirientes o indiferentes.

Desclasificadas todas, están amontonadas, enfrascadas. Las hay casi olvidadas y otras casi presentes.

Por alguna extraña razón muchas sobreviven a míticas partidas perdidas, otras no pasaron de fugaces e intranscendentes desafíos de barrio y de barra. Escaso número de ellas fue lucero en alguna ocasión.

Ambrosías.

Ninguna es de barro. Tampoco están etiquetadas. Van y vienen. Aparecen y desaparecen dentro del mismo frasco.

_Son ojos, me dicen
¿Los ojos que no debo olvidar?.
_Sus ojos, repito y el frasco no se mueve. Impávido, translúcido, trasparente. Sin estante, cotidiano y puntual.



* El microcuento nació en una conversación con M. y se lo regalo. La imagen que lo ilustra es la reducción de una fotografía del prestigioso fotógrafo londinense Miles Aldridge. Nada es inocente, ni tiene por qué ser racional o científico.

5 comentarios:

supersalvajuan dijo...

ojos, ojos, ojos

Fiebre dijo...

Hoy me apetecía leer algo parecido.

Y darle vueltas...

Mi frasco se llenó en las barras.

Mercedes dijo...

Hay camareros con los que da gusto hablar un buen rato. Hay camareros que cuando se sientan a comer contigo te deslumbran en la sobremesa con su conversación.

Necronomicón.net dijo...

@Super…
Mujeres. Amigas. Recuerdos. Momentos. Ilusiones. Experiencias. Divorcios. Despedidas. Trenes. Aviones. Puentes. Hoteles. Cenas. Lecciones. Arengas. Cuentos.
Mil cosas más que forman lo que viene a ser un frasco.


@Fiebre.
La barra. ♪♫ Vertederos de amor ♪♪♫ ,
Espero que hayas dejado de darle vueltas, tampoco es para tanto mujer.


@Mercedes.
Barman.

Fiebre dijo...

Es que hay días que una está más tierna juas.
Imposible hoy con la entrada del tarado de arriba.

¡Voy p´allá con la brocha!