sábado, 20 de marzo de 2010

_LA ISLA PRESIDENCIAL DE LOS PERDIDOS.

Presentación, (opinión), espoiler

Finalizó la cumbre iberoamericana y los señores y señoras presidentes, el rey Juan Carlos don y el leonés Zapatero han ido a parar azarosamente a la isla presidencial, un lugar terminantemente indeterminado. Lo ha hecho posible la gente de Chigüire Bipolar con una producción muy limpia y cuidada.
Hace unos días han colgado el primer capítulo de lo que pretende ser una serie Web, actualizan novedades y datos relacionados en Twitter @ipresidencial y Facebook. ¿Qué harían presidentes y presidentas multicolres y curiosos y el monarca, en una isla perdida?. La serie tiene su propio canal en YouTube.

Después de la cumbre Lula ha invitado a los primeros espadas, subalternos y recaderos a un crucero en su Megabarco. En un momento dado, retratados ante una gran piedra no sabrían elegir entre izquierda, emboscada y/o derecha y ha dado, bandazos el barco todo . Alguien dice: "Nadie sabe, nadie sabe; siempre estuve enamorado de ti".... al rey de España se le ha saltado la dentadura con viento de levante y se ha cagado en la hostia al tiempo que todo se iba al carajo.

La situación queda en este primer asalto con Chávez y Evo comiendo aguila calva a ritmo de bolero, el Borbón torpe a la hora de sacar en voleyplaya, Uribe, tras un bardal, semirendido a la silueta de la argenta presidente y todos from Lost to the river en la tropicalísima isla de forma subcontinental. Esta versión de Perdidos promete…




Insisto en que en España tenemos muy mal aprovechada televisivamente a la isla de Perejil. Lo mismo vale para un reality tv que para una serie de dibujos animados. Lo importante sería la fauna humana, la variedad de gelipollas que nos darían juego. El hábitat difícil y las escasa posibilidades de supervivencia nos proporcionarían imágenes irrepetibles, audiencias históricas. El Caribe y el águila calva al oporto deberían ser una pesadilla.

PD.
Y dejo esta tarjeta de felicitación a todos los padres. Porque me da por ahí, ya ves, los viernes (tambien) un mono con una tiza.