lunes, 12 de octubre de 2009

_"GUARDIA CIVIL - CON ELLOS. ARMANDO LA RED”.


Este post es uno más de los cientos que hoy se publicarán en la blogocosa en apoyo de la Guardia Civil, con el título de "GUARDIA CIVIL - CON ELLOS” y el lema “Armando la red”. La iniciativa partió de Alfredo Garcia Francés, escritor y periodista bilbainocolombianoespañol desde su blog. El contó como la idea se inspiró en el movimiento colombiano "Un millón de voces contra las FARC", que fue un gran éxito gracias a internet.
Esta iniciativa tiene su espacio en Facebook, la encontrarán en : GUARDIA CIVIL - CON ELLOS. Homenaje ON-LINE en la RED. Los responsables del sitio les atenderán con todo entusiasmo. Yo, que no manejo esa cosa, ni quiero, he leído que hay 8000 amigos o seguidores. Felicidades sr García Francés, para ud y para los admin de la iniciativa en Facebook.
Felicidades también para los miembros y miembras de la Guardia Civil.
El contenido es libre. Mi particular y humilde homenaje a la Benemérita será un recuerdo personal:


F.C. tenía 20 años en 1980. Era la segunda vez que se presentaba al examen médico para poder acceder a la Guardia Civil. En la ocasión anterior, seis meses antes, le dijeron que le faltaban dos centímetros de estatura y le recomendaron apuntarse a un gimnasio y pasar el mayor tiempo posible colgado de una barra, que con un poco de suerte daba un estirón.

Después de pasar más tiempo colgado de unas espalderas que un jamón sobre la barra del mesón Castellano, de medirse a diario y dejar de fumar, F.C. optó por presentarse a la segunda medición en calcetines. Se había pegado un mojón de plastilina en los talones.

Cuando el médico (o lo que fuera), un señor de bigote, blanca bata y estrellas y bolígrafos en el bolsillo, le talló; no daba crédito al milagro, cinco centímetros son mucho estirón a esas edades: así que le dijo que se quitara los calcetines.

Lo siguiente fue una escena patética. _“Por la gloria de mi madre que yo quiero ser guardia civil”, _“la plastilina no suma”, _“Yo quiero ser guardia civil”, _“Ud ya no estira más”, _“Yo quiero ser guardia civil”, _“Póngase esos calcetines sinvergüenza… y no me llore”, _“que yo quiero ser guardia civil”. _“Espere ud la carta, que lo de la plastilina no va a pasar desapercibido”.

Si el sr de bigote y estrellas y bolígrafos en la bata escuchara a los amigos de F.C……, o quizá les escuchó, o quizá lo supo desde el principio y no necesitaba de escuchar. Lo cierto es que F.C. era inaguantable, tenía como objetivo entrar a la guardia civil, vitale objetivus plus. Y punto. Algo que nos chocaba a sus amigos, nos chocaba mucho; pero F.C. era tan buen tipo que apoyábamos su historia. ¡Vamos!... ¡si la idea de la plastilina no fue suya!.

F.C. volvió a su trabajo de repartir bombonas de oxigeno a domicilio esperando “la carta”. Dos meses después le escribieron, estaba admitido para continuar con el proceso. Daban por válido que había crecido 1,5 centímetros, suficiente para acceder a un test de conocimientos, al psicotécnico, etc.

Después de casi 30 años lo veo como una elección personal casi religiosa. Como un ejemplo de vocación, un ejemplo del extraño acontecimiento de que se cumpla el deseo de un niño al que le preguntan : _¿Y tu qué quieres ser de mayor?. Y el niño contesta: _Yo, bombero, y resulta que de mayor es un bombero cojonudo.

No todos pueden presumir de que han elegido su camino, “el camino que querían”. F.C. es un tipo feliz, equilibrado, menos alto. Sargento destinado en un trabajo sensible, condecorado porque les descargó dos cargadores de una “Z” a unos atracadores del grapo, condecorado porque llegó al careto de un señor “X” de una banda de narcos makas. Apreciado y respetado por sus compañeros. Su hijo mayor es…guardia civil, y su sobrina (la pequeña M.) está trabajando "reconstruyendo" Afganistán. Le sigue gustando el balonmano, el taekwondo (era tapón ken), el lechazo asado y los desafíos de billar de carambolas.

Son buena gente, y F.C. es mi amigo.

La plastilina era de color blanco y acertamos. Casi todos, muchos, algunos acertaron. Acertó la Guardia Civil y Pako que era Punki de Galerías y quería ser “perro callejero”; hoy es guionista mercenario por las Españas y tiene una buhardilla muy cool en Cañadío. Benito que hacía zanjas para meter tubos y después sacó un título de instalador de gas… (vaya casona montañesa que tiene en Bárcena) también acertó C. que vendía revistas puerta a puerta y hoy es un ejecutivo muy cualificado en Repsol y cuando vuelve se hospeda en el Chiqui. Nuestro amigo picolo tenía vocación. VOCACIÓN. Y lleva años demostrando su valía, su profesionalidad, su honradez y su vocación de servicio público. Otros no acertaron, o no acertaron tanto. O se equivocaron. O simplemente, no son felices con su trabajo.

Nos sigue uniendo la amistad y se que hoy estará trabajando muy contento.
Felicidades.

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Siempre es bueno tener las cosas claras.

Fiebre dijo...

Lo nuestro es vocación. Le guste a la gente o no.

Bonito post. Y enhorabuena por conservar a tu peña.
Yo también lo hago. Cada uno de su padre y de su madre, pero nos queremos.
Joer, hoy estoy de un sensible que voy dejando una estela de mocos y babas por doquier...¡me lo tengo que mirar!

Markos dijo...

Las instituciones las hacen grandes las personas que las llevan en sus hombros.

jm dijo...

Todavía no creo mucho en el FaceBook