martes, 22 de septiembre de 2009

_ZACARÍAS (1908).

Zacarías (1908). Santander.

Zacarías era un personaje popular de Santander de principios del siglo 20, corto de estatura e inteligencia, no agraciado con el don de un rostro bello y con un andar poco rítmico por culpa de un accidente. Su oficio era el de la limpieza pública, tenía encomendado además el trabajo de recolectar desperdicios para alimentar un cerdo que rifaban todos los años las monjas del Hospital de San Rafael con fines benéficos. Ésta actividad la realizaba con tanto ahínco que era conocido como “el rey del mondongo” en su tercera ocupación, la de los ratos libres: lanzaba discursos incoherentes subido a cualquier banco o en una tribuna improvisada. Prodigaba el arte del discurso público. Narrador de diatribas imposibles, rapsoda de dichos maldichos y mediasverdades amontonadas.

Sus espectadores eran paseantes y principalmente niños que la tomaban con él. Los periódicos de entonces salieron al paso para que no maltrataran con demasiada saña al pobre hombre.

No se por qué, probablemente capricho de mi única y mareada neurona, recordé la historia de Zacarías escuchando a Pepiño Blanco. Unha Potenzia.


PD,- Quizá te interese leer en neonecronomicónblog EL CAGUETA. Guardado en la etiqueta Santander. O quizá no te interese.

13 comentarios:

Felipe dijo...

Hola! He vuelto. Y también saqué la puta canción...

Me gusta la forma que tienes para escribir.

Un abrazo.

supersalvajuan dijo...

El discurso público es un arte olvidado. Lástima.

Markos dijo...

Pues hoy se hubiera forrado en televisión, o en política, y seguro que tendría un blog con más visitas que todos los nuestros juntos. Pero los cerdos no estarían tan bien alimentados...
Salu2

J.Ke dijo...

pobre pepiño.

el mundo esta lleno de zaquarias y caguetas

Alejandro dijo...

Pues es normal “que tu única neurona” relacione a Zacarías con pepiño. Ambos se dedicaba/dedica a la limpieza pública, engordaba/engorda un cerdo, lanzaba/lanza discursos incoherentes y se les conocía/conoce como rey del mondongo.
Eso sí, en esta época son pocos los periódicos que piden clemencia para pepiño.

jm dijo...

Parece que en todas las ciudades abundaban los "personajes populares". Lastima que Zacarías no hubiera dado un discurso en Trafalgar Square.

Salu2

Anónimo dijo...

Sin duda Pepiño trabaja menos de lo que lo hacía Zacarías y me atrevo a decir que es peor persona.

Necronomicón.net dijo...

_Felipe.
Me alegro mucho de tu vuelta y de que te guste como junto palabras.
Ya he oído la nueva canción. Anímate.

_Super…
Ahora el discurso público está, desgraciadamente, en manos de disidentes del tripi o seguidores de Don Simón, y ya se sabe: la química es muy mala malísima.

_Markos.
Creo que Zacarías, ahora, sería más feliz con sus discursos al aire libre que detrás de un teclado. Lo suyo era vocación pública y “contacto personal”, una “vocación pública” distinta a la de Pepiño, por cierto.

Necronomicón.net dijo...

_J.Ke.
Como le decía a Super… los Zacarías de ahora (que ahylos) son productos de la química y los caguetas no son corredores de 200 kilómetros diarios delante de un tren para salvar vidas . Los caguetas de ahora son cobardes que callan verdades como puños por ejemplo. Tú les conoces mejor que yo. Algunos se han venido a vivir aquí, a las afueras de Basauri.

_Alejandro.
Me reconforta saber que mi única neurona coincide con las conclusiones de mentes más desarrolladas (o cuidadas, no se).
Insisto, el valor de Zacarías era que disertaba en la calle. Como De La Serna, el hijo de Concha Espina… (hayyyy Santander).
A Pepiño siempre le quedará el diario “Público”, que no es lo mismo que “tener público”.

Necronomicón.net dijo...

_Jm.
Estoy seguro de que en todas las ciudades abundan los “personajes populares”, y creo que es bueno recordar a los que tiene olvidados el internete.
En Trafalgar Square ya tienen a Naked cowboy , Zacarías era más de la Alameda primera.



_Anónimo.
Que trabajaba más fijo y que era mejor persona sin duda.

Necronomicón.net dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

miquelet dijo...

Parece de estos personajes que toda ciudad media posee y que todo el mundo conoce. Hace poco sacaron un libro que hablaba sobre los personajes de este tipo con los que contaba Elx. ¿Quien hubiera pensado que acabarían siendo historia viva de la ciudad?

Salud.

Necronomicón.net dijo...

_Miquelet.

Sí, supongo que este tipo de personajes “peculiares” existen o existieron en todas las ciudades del mundo. En Santander el libro de referencia al respecto es “Tipos populares santanderinos” de Rafael Gutiérrez Colomer (1971).

Gracias por tu comentario.