domingo, 23 de agosto de 2009

_EFEMÉRIDES Y ADMIRACIÓN.


Mi padre era el mayor de tres hermanos cuando su padre tuvo que vender las vacas porque alguien le señaló. Mi abuelo, el padre de mi padre, tuvo que emigrar a Sabero (León) y ponerse a trabajar en una mina. Mi abuelo murió con 38 años de silicosis.

Le oí muchas veces decir a mi padre que las últimas palabras del suyo fueron: “Santander te dejo tres”. Lo que no sabía mi abuelo desconocido es que “la tercera”, con cuatro años, acababa de morir de neumonía; y que no había dinero para pagar una caja donde enterrarla. La tierra y los vecinos.

Mi padre con once años tuvo que dejar la escuela y ponerse a cuidar las vacas del denunciante.

Con catorce años (1953) mi padre vino a la capital y entró a trabajar de aprendiz de camarero (¿ya no hay aprendices?) a un bar muy conocido en Santander. Catorce horas diarias y la cama en una pensión.

Ahora doy un salto.

Veinte años después mi padre tenía su restaurante (con catorce empleados) y su piso. Quince horas diarias y fijo, sin derecho a vacaciones.

Lo recuerdo llorando porque hoy es el cumpleaños de mi madre, otra institución. Jamás les llegaré ni a la suela de los zapatos.

9 comentarios:

Felipe dijo...

Todos nuestros padres tienen grandes historias.

Lo que importa es sentirnos orgullosos de ellas.

supersalvajuan dijo...

Así es la vida. Constancia y orgullo, como debe ser.

miquelet dijo...

En estos tiempos muy pocos saben lo que es realmente luchar.

Salud.

jm dijo...

Esta vida es pura lucha

Salu2

Lully desde Ref. al desnudo dijo...

Me has hecho respirar profundo y valorar aún más los míos que también tuvieron sus dificultades y que supieron educar a siete hijos incluida yo.

Un abrazo de felicitación por esos ancestros divinos y para tí por el reconocimiento y el valor de compartirnos tu vida.

Necronomicón.net dijo...

@Felipe, sí y desgraciadamente en muchas ocasiones no las damos su importancia cuando somos jóvenes. @Super, constancia, orgullo y reconocimiento. @Miquelet, en éstos tiempos, incluso con constancia y sacrificio, tardas mucho más en liquidar la hipoteca. @Jm, si, y para unos más que para otros, como siempre. @ Lully desde Ref. al desnudo, para la mayoría “cualquier tiempo pasado fue más duro”. Bienvenida, tienes un excelente blog que visitaré a menudo.

Gracias por vuestros comentarios.

Markos dijo...

Ya no se fabrica gente de esa calidad. Yo tampoco soy ni la sombra de la huella de los de atrás.

Enhorabuena por la parte que te corresponde.

Salu2

Necronomicón.net dijo...

_Markos.
A nuestros padres les tocó vivir una época muy dura.
Intenta ahora explicárselo a un adolescente. Necesitarán el mismo tiempo que necesitamos nosotros para reconocerlo.
Es La Rueda.

Gracias por tus visitas y por comentar.

El Susurrador dijo...

Con mucho sacrificio, casi sin estudios, pero supieron enseñarle a su hijo lo más bello. Ser agradecido y no olvidar su pasado.

Un abrazo.