lunes, 27 de abril de 2009

_MALOS HUMOS, DELINCUENCIA CORPORATIVA.


"Usaban los indios, entre otros de sus vicios, uno muy malo, que es tomar unas ahumadas, que ellos llaman tabaco, para salir de sentido…”

Que el tabaco es nocivo para la salud lo sabe hasta el microondas de mi cocina. Que es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, para infinidad de enfermedades de toda índole (respiratorias, digestivas, articulares, diferentes tipos de cáncer, etc.) nos lo recuerda constantemente el médico cuando le visitamos porque tenemos un esguince en la muñeca o un grano en la nariz.

Soy fumador empedernido, siento un absurdo placer llenando mis pulmones de humo y no considero que merezca más mérito que el haber sobrevivido a los carreteros, pero no me considero un delincuente ni un peligro para la sociedad por ser fumador. Creo que los delincuentes son los gobiernos que permiten la venta de tabaco, si “fumar mata”, si está demostrado que existen al menos 60 sustancias cancerígenas en el humo de tabaco, si el tabaquismo nos deja sordos, cojos, impotentes, desdentados, si puede crear malformaciones en los fetos, ser motivo de divorcio o despido laboral, acortarnos nuestra esperanza de vida y proporcionarnos una muerte lenta y dolorosa; todos los gobiernos que permiten su distribución y venta son cómplices de éste genocidio universal.

Lo sé, no he descubierto la tinta negra. No es necesario que me expliquéis porqué el Gobierno USA no propone fumigar los campos de cultivo de la más adictiva de las drogas. Subir 5 céntimos cada cajetilla supone, en España, sumar 536 millones de euros a los 7.400 millones recaudados en el ejercicio anterior. En España Hacienda grava fiscalmente la venta de tabaco desde el año 1623, casi cien años después de que la inquisición encarcelara durante siete años a Rodrigo de Jerez por sus hábitos paganos y diabólicos. El negocio es el negocio.

Después de las esquelas (“fumar mata”, “fumar perjudica gravemente su salud y la de los que están a su alrededor”, “el humo contiene benceno, nitrosaminas, formaldehíno y cianuro de hidrógeno”, etc., etc.), el Ministerio de Sanidad está estudiando pegarnos en las cajetillas unas repugnantes y patéticas fotografías con el ánimo de “impactarnos” y “disuadirnos”. El “impacto” de los pictogramas, como el de las esquelas, ya ha resultado ineficaz en otros países: Brasil, Rumania, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Tailandia... A mí no me van a quitar de fumar las fotos de marras, si acaso me harán preguntarme la misma cuestión: ¿Por qué lo permiten?, cuando compro una cajetilla de tabaco y leo: “fumar mata” siempre pienso lo mismo: “Joder, y lo decís vosotros, los que me lo vendéis”.

He oído que los camellos de otras drogas no son tan hipócritas, también he oído que los Tetra Pak abrefácil de Don Simón dicen que es vino lo que contienen, que las bolsas de patatas fritas, tigretones y demás no tienen fotos de niños con obesidad mórbida, ni las botellas de Beafeeater fotos de hígados destrozados. ¿En las botellas de Rioja van a poner fotografías de hígados con cirrosis?. ¿Por fin sabremos cuales son las bolsas de lentejas trasgénicas?. Cuando las imágenes dejen de ser impactantes ¿qué harán, mensajes auditivos insultantes?. ¿Luminosos?, ¿Atómicos?. ¿Vales de descuento para consultas con psicoanalistas argentinos?.


Ahora voy a descubrir la tinta colorada. No me hace falta ser ingeniero de ninguna ciencia para saber que lo que fumo NO es tabaco. ¿Por qué como consumidor no tengo derecho a saber los ingredientes o compuestos de cada pitillo?, ¿No debería ser eso lo que leyera, en pequeñito, en las cajetillas?. Plutonio-210, mercurio, acetona, arsénico, cadmio, alquitrán, benzopireno… Ladrones, hipócritas, sinvergüenzas. Llegados a éste punto encenderé un Pall Mall.

Se dictan leyes para “activar las máquinas expendedoras” de tabaco al mismo tiempo que las corporaciones tabaqueras ofrecen cajetillas de diez cigarrillos y nuevas marcas de precio bajo para atraer al público juvenil. Tabaco barato, con poco tabaco y mucha química. Entiendo que no nos pongan en los paquetes su contenido, no existe letra tan pequeña para enumerar más de 200 sustancias diferentes a la planta del tabaco. La mayoría son aromas, cacao, azúcares, etc. y conservantes como el benzoato de sodio, el p-hidroxibenzoato de propilo sódico o el sorbato de potasio, humectantes como sorbitol, propilenglicol o glicerol. Aglomerantes del tipo goma guar o la celulosa y modificadores de combustibilidad como el citrato de sodio 6. Solo el nombre acojona; porque NO ES TABACO. “El corte mata”.

Por lo visto y oído, ahora a los adictos solo nos queda suplicar que el resto de la sociedad nos trate como personas.

Por lo visto y oído somos poco menos que yonkis degenerados y muy muy guarros. En USA (el mayor productor mundial de tabaco) y en Inglaterra se cuestiona no cubrir los gastos sanitarios de los fumadores y ponernos los últimos de la fila en intervenciones quirúrgicas y trasplantes.

Manda güevos. ¿Por qué no encarcelarnos, flagelarnos, lapidarnos?, derribar nuestras casas, someternos a electroshock, poner en cuarentena a nuestros familiares y utilizar como llavero nuestros incompetentes testículos y penes. Que no dejen piedra sobre piedra en la casa de nuestros padres. Seamos modernos y volvamos al pasado (1). Que nos detengan e internen en campos de reeducación; O PROHIBIR DEFINITIVAMENTE EL CULTIVO DE TABACO Y CAMBIARLO POR EL DE PLÁTANOS Y CACAHUETES. Hace unos días escuché a un tertuliano lumbreras decir que los fumadores no deberíamos tener ninguna prestación sanitaria de la Seguridad Social. Y se quedó tan pichi, espero que el tipo ese no tenga nada contra los zurdos con gafas. Nadie le recordó todas las sustancias que las tabaqueras utilizan para crear más adicción y supongo que tenga familia y amigos…

Eso sí, que los gobiernos “libren”, que las tabaqueras sigan invirtiendo en farmacéuticas, que el asesino de la madre de Bambi se salga con la suya y que los intransigentes de cualquier color, condición, religión y dieta tengan un buen día.

“Este esfuerzo por conseguir que cada cual apruebe aquello que uno ama u odia es, en realidad, ambición; y así vemos que cada cual apetece, por naturaleza, que los demás vivan según la índole propia de él. Pero como todos lo apetecen a la vez, a la vez se estorban unos a otros, y como todos quieren ser alabados y amados por todos, se tienen odio unos a otros”.
B. Spinoza, Ética (III, Pr XXXI, Esc.).

(1).-A mediados del siglo XVII el zar Miguel Federovich dispone que se atormente a todo fumador hasta que confiese el nombre de su proveedor y que se corte la nariz a ambos. Por esas fechas el sultán Murad IV gustaba de sorprender fumando a los hombres, incluso en el campo de batalla, y castigarlos con decapitación o mutilación de pies y manos. Al entonces Shah de Persia le entra la envidia y decreta también pena de muerte a los que masquen, esnifen o fumen tabaco. En 1640, reinando el último Ming, el tráfico y uso de tabaco estaba castigado con la pena capital. En 1642, la constitución Cum Ecclesia de Urbano VIII excomulga a los usuarios de tabaco. Ocho años después, cualquier uso del tabaco se encuentra prohibido en Baviera, Sajonia, el cantón de Zürich, en Transilvania, en Berna y en los Países Bajos. En Suecia, por la misma época, el tabaco es ilegal. Gustavo III declara “nada hay en el mundo tan aborrecible como ese humo, a excepción de la lengua alemana”.


2 comentarios:

Markos dijo...

Tú fuma todo lo que quieras, mientras no me eches el humo a la cara deliberadamente. Ya bastante humo trago de los coches de coche o de los camiones viejos cuando tenía que correr por la calle para entrenar (eso sí que es sano, abrir bien los pulmones para llenarlos de gasoil)

Yo ya no fumo, va para un año, y me gustaba, seguiré siendo un exdrogadicto hasta que casque. Lo dejé porque mi cuerpo ya no soportaba ni una caladita más. No me gustaba le humo del tabaco cuando fumaba y ahora que no fumo menos.

Pero no voy a ir amargando la vida del que tiene necesidad de fumar. De hecho mi mujer fuma.

Hay mucha mentira con el tema de las drogas y esta que encima es de las que da mucho dinero al estado más. Como con el alcohol.

A ver si tienen huevos de poner en los contratos de trabajo, que "currar para ciertos cabrones es perjudicial para la salud"

Salu2

jm dijo...

Que sería de esta vida sin los pequeños placeres. Fumar puede que no sea tan malo. El solo hecho de respirar oxigeno ya de por sí, nos desgasta.