miércoles, 25 de marzo de 2009

_TRANSPORTE URBANO, SANTANDER (1875-1935).


Tranvía urbano, 1883

En Santander han existido a lo largo de la historia seis líneas básicas de tranvías, que posteriormente, al reunificarse las empresas concesionarias, se refundieron algunas de ellas, desapareciendo por distintas causas otras.

El primer tranvía que aparece en escena en Santander es el tranvía de la costa o de Gandarillas, llamado así porque su promotor fue el hombre de negocios santanderino Santos Gandarillas. Fue inaugurado en 1875, e inicialmente, los dos primeros años de funcionamiento, fue de tracción animal, para pasar posteriormente a la tracción vapor, y más posteriormente aún a la tracción eléctrica. Su nacimiento se basa en la necesidad de comunicar la ciudad de Santander con el entonces núcleo turístico aislado de El Sardinero y su recorrido partía de los Arcos de Dóriga, siguiendo por Hernán Cortés, Puerto Chico, Molnedo, San Martín, Magdalena, Sardinero para terminar en Piquío. La mayor parte de su trayecto, que eran 4,605 km, transcurría por un descampado a la orilla del mar que, pasados los años, e indudablemente gracias al impulso del tranvía, se convertiría en la avenida de Reina Victoria.





1892. Paseo de la Concepción (actual Menédez Pelayo).



El segundo tranvía en hacer su aparición en escena fue el tranvía urbano que atravesaba la ciudad de Este a Oeste, y cuyo principal impulsor fue Juan Gutiérrez Colomer, fundador así mismo de la empresa de barcos de vapor “La Corconera”, que comunicaba ambos lados de la bahía de Santander. La solicitud de autorización del Ministerio de Fomento para el estudio del mencionado tranvía data de octubre de 1880. Tras los lentos trámites administrativos y la lucha por la concesión entre Santos Gandarillas y Juan Gutiérrez Colomer, se adjudican las obras a éste último, que dan comienzo en 1883; para tal efecto se constituyó la Sociedad Anónima del Tranvía Urbano, en abril de éste mismo año. Ésta línea se inaugura con tracción animal en julio de 1883, y estaba dividida en dos secciones, una desde Puertochico al extremo de la Alameda Primera y otra desde la Alameda hasta Cuatro Caminos. La apertura de ésta segunda sección dará origen a la actual calle de San Fernando.

Las tarifas oscilaban entre los 5 céntimos el servicio diurno y 25 céntimos el servicio nocturno. El 12 de octubre de 1888 se inaugura una prolongación de ésta línea, que unirá Cuatro Caminos con Cajo y Peñacastillo. Para salvar las rampas que tenía que afrontar este nuevo ramal se introduce la tracción vapor en este último tramo.

1900. Tranvías en la Plaza Vieja,


1900. Máquina de vapor, tranvía Gandarillas.



1900. Tranvía de Pombo.




Un tercer tranvía hace irrupción en Santander con el propósito de hacer la competencia al de Gandarillas, mediante su mayor rapidez, dada su corta longitud. Es el tranvía de Pombo, que unía Santander con El Sardinero, salvando la dificultad orográfica del Alto de Miranda mediante la excavación de un túnel desde la calle de Tetuán hasta La Cañía. Este tranvía tenía un recorrido total de 2,386 km y su presupuesto inicial fue de 435.532 pts. Partía el tranvía del muelle, en el lugar aproximado donde hoy se encuentra el Banco Santander, siguiendo por Martillo, iglesia de Santa Lucía, Perña Herbosa, Puertochico, Tetuán, La Cañía y su parada final estaba situada frente al Casino. Su inauguración oficial fue el día 24 de junio de 1892.

El año 1893 marcó el inicio de los trámites para la realización de una antigua idea, la del tranvía que comunicará El Sardinero con Santander a través del paseo de la Concepción (hoy Menéndez Pelayo) y el Alto de Miranda; tras árduos trámites, se inaugura este tranvía el 4 de marzo de 1897, pero su recorrido termina en el Alto de Miranda y no en El Sardinero, como se pretendía en un principio, su tracción era animal.

Pasados los años, y ya con la tracción eléctrica, este ferrocarril se prolongaría hasta la plaza de Italia a través de Los Pinares, para efectuar su regreso por Pérez Galdós hasta el Alto de Miranda. El recorrido originario era la calle Martillo, Santa Lucía, paseo de la Concepción y Alto de Miranda.


1900. Calle Martillo.


Con motivo de la crisis originada por la guerra de Cuba, todos estos tranvías fueron adquiridos por una compañía belga, que en 1908 electrificaría todas las líneas, salvo la del tranvía del túnel, que desaparecería por no tener ya objeto la competencia.

Un tranvía del que muy poca gente tiene constancia de su existencia es el tranvía del Puntal, cuyo recorrido era desde el embarcadero de las Corconeras en el Puntal hasta la venta de Vélez, en Somo, un total de 2,740 km de recorrido. Este tranvía fue inaugurado en enero de 1889, y su promotor fue, asimismo, Juan Gutiérrez Colomer, propietario de las Corconeras. Poco tiempo después, el señor Colomer cede la explotación de la línea a la junta vecinal de Ribamontán de Suesa, finalizando la corta vida de su servicio en abril de 1890, cuando una terrible galerna arrasa todas sus instalaciones.

La última línea de tranvías que, partiendo desde la plaza de Velarde y siguiendo sensiblemente la misma trayectoria que hoy llevan los autobuses de Santander a El Astillero, comunicaba estas dos poblaciones. El proyecto de esta línea data de 1900, y fue sustituida por los trolebuses, al igual que las demás ya comentadas, en la década de los 50.
1915. Carretas en Puertochico esperando la descarga de barcos.
1935. Tranvía eléctrico. Puertochico.

Fotografías:

_Lycos.es
_Fotos.org

Bibliografía:

_SIMÓN CABARGA, J. Santander, biografía de una ciudad, 1979.
_GUTIERREZ COLOMER, R. Santander 1875-1899, Proyectos existentes en la Delegación Provincial de Transportes.
_Gran Enciclopedia de Cantabria. Gobierno de Cantabria.

1 comentario:

supersalvajuan dijo...

Han cambiado los transportes. Incluso, a veces, a peor.