martes, 17 de marzo de 2009

_NO LLORARÁ NADIE POR TI.

Para los más jóvenes es una de esas personas (o entes) que conocen de toda la vida pero no saben de qué. Un rostro postfranquista, premoderno y estirado. Autocoronado rey del pollo frito (¿pollo mareao?), en aquellos tiempos que se pintaba un rombo en el ojo izquierdo los martes y jueves y en el derecho los miércoles y viernes, punki de postal laralara, moda punk en Galerías. Algunos dicen que poco le ostiaron (u hostiaron, nunca sé). En ocasiones la coulrofibia está justificada. Un tipo con mal gusto y talento muy limitado que fingía leer tochos de manga mientras le fotografiaba en el metro su mejor colocada amiga, llamémosla Cuca.

Cuando acabaron los fuegos artificiales de la movida los menos talentosos diversificaron sus miserias en un nuevo cliché: polifacéticos. Ésta etiqueta engloba todo, o para ser más exactos, es un gran globo lleno de etiquetas que adopta uno. El mejor método de supervivencia para un polifacético, con o sin instrucción, llegó con las televisiones privadas: los tertulianos, gente polifacética que saben, ilustran de todo y crean opinión.

Para algunos jóvenes sensibles una fotografía de Ramoncín es un vomitivo eficaz los sábados por la noche, para señores y señoras (señoritas también) sus video-clips y karaokes funcionan, por lo que dicen, como un excelente laxante contra el estreñimiento. A mi D. José Ramón Martinez Márquez me sirve hoy para inaugurar una nueva etiqueta en éste humilde cuaderno (por favor, no me denuncie sr. Martinez, soy extremadamente insolvente): ChuPÓPteros, para contar que Ramoncín suscribe el manifiesto que excluye la cárcel para los “manteros”; y para pegar por primera vez uno de esos artefactos o elementos que reproducen canciones en el blog.

No, no llorará nadie por ti.


5 comentarios:

supersalvajuan dijo...

El tiempo y los litros pasan.

J dijo...

Tertulianos... Nunca me he fiado demasiado de un tipo capaz de discutir con la mayor behemencia sobre la pena de muerte, para pasar a hacerlo sobre los paparachis que cohabitan en la puerta de Isabel Preisler a la vuelta de la publicidad. Hace unos años se impuso este "colaborador" en determinados programas: daba igual si habías ido a GH, cantado "Sopa de amor" 20 años atrás o enseñado las tetas por enésima vez tras la enésima operación de las mismas. La eutanasia, la iglesia, la política o la temperatura exacta del aceite para freir boquerones eran misterios que se les desvelaban a esos "cráneos previlegiados" sin esfuerzo aparente. De entre todos ellos, los peores los que pensaban que eran mejor que el resto de sus compañeros de mesa, porque además de cotorrear, lo hacían con la pretensión de aleccionar a la estúpida masa televidente. Referentes sociales, sí señor.

J dijo...

Behemencia... joder, deberían colgarme del palo mayor...

Anónimo dijo...

A mí éste tipo de chupópteros me hace vomitar cuando les oigo que llevan 30 años de profesión. ¿De profesión?, ¿De qué profesión?. Este individuo gravó 3 discos hace 28 años y el miguelito sigue cantando la de bandido.

Necronomicón.net dijo...

_Supersalvajuan. Si, el tiempo pasa y para algunos una pequeña inversión ha sido muy beneficiosa, demasiado.
_J. el tipo, además, se preocupa mucho por hacernos ver que el suyo es un “cráneo privilegiado”, de los gordos.
_Anónimo. El ejemplo que pones, miguelito dices tú, es perfecto.

Gracias por vuestros comentarios.