viernes, 5 de diciembre de 2008

_TAM TAM: NO SOY DE AVON.

Confieso que yo hace más de veinte años y durante algún tiempo hice ese trabajo, digno, laborioso y muy difícil. Estoy seguro de que hoy en día debe de ser heroico vender una enciclopedia puerta a puerta (o puerta fría, según cada teórico), una batería de cocina de acero inoxidable o un seguro de decesos (el de los muertos).
Lo que me extraña más (ayer mismo, finales de 2008) es que una empresa tan grande como Gas Natural, o Endesa, o Iberdrola pretendan que cambie mi contrato o les de mis datos bancarios en la puerta del piso (a lo…: sin cita previa, plis plas). Nombro estas tres empresas porque ninguno de los dos jóvenes con corbata del rincón inglés y zapatos de plástico supo explicarme para quien trabajaban exactamente o en qué consistían las innumerables ventajas que me ofrecían por cambiar de opción tributaria (en cuanto a lo energético). Lo único que entendí al cabo de 25 minutos era que querían mi número de cuenta del banco para hacerme un favor, que las quinielas en los índices macroeconómicos de las principales empresas suministradoras de energía son más aleatorias que las futbolísticas y que ellos, sonrientes, eran la solución a lo que yo pago de más. Ahí empezó el problema.
Ya hay pocos oficiales en los oficios, antes entrabas con 16 años a un taller de carpintería y empezabas por barrer, lijar… te dejaban una sierra al cabo de tres años de servicio (o así). Entre no saber vender o parecer un trilero existe una línea 1000 veces más fina que el canto de un smoking-paper. Quiero decir con esto que: ni me he enterado para quienes trabajan éstos jóvenes, ni me han dejado una tarjeta para saber a quién representan, a quien protestar el martes después del puente, de que me temple; ni tan siquiera me han dejado un folleto informativo, me siento mal atendido porque su indignación es primero la mía (recuerden la puerta es mía y los recibos les pago yo) y la planta (una alegría) que estaba en un tiesto de cerámica entre el 1º y la entreplanta, la planté yo. Era innecesario que la estampanaran contra el suelo. El precio de la luz va a subir otra vez, otra vez, otra vez y éstos dos quieren abrirme un nuevo mundo de posibilidades.
¿Serían paleros malvestidos?. Mi señora y yo tenemos un debate abierto. En cuanto a la violencia contra las plantas y las macetas estamos de acuerdo: era innecesario, inútil y deleznable; y además salpica la puerta del vecino 1º-c del que desconocemos como van sus negociaciones con los potentados suministradores de energía.
Es un mes muy bonito para cobrar comisiones (o no) _ y para malear jóvenes mal pagados que desconocen el nombre de su jefe de equipo_.

2 comentarios:

Desadaptada Social dijo...

jajaja que horror.... ese video es bueno. Lo usé para mi clase de administración cuando tuve que exponer el tema de "motivación en el trabajo" jajaajaj


Ni modo, a comprar otra macetita...

Besitos Mexicanos

supersalvajuan dijo...

El monopolio de la motivación no es exclusivo de nadie, como decían en otra peli.