viernes, 26 de diciembre de 2008

_HACIENDO AMIGOS.

(20 minutos.es)

Poder representar a Dios ya tiene mérito, aunque cuelgues tal responsabilidad en el triste de Velázquez mientras silbas dos canciones al tiempo y escupes sobradamente la pizca de inteligencia del que merodee o te lama las pelotillas del culo (indistintamente).

La segunda parte del titular es estrictamente cierta pero no es noticia porque ya hace tiempo que en Alemania, Inglaterra y Kosovo (países del entorno) creen más en fantasmas que en Dios (o dios). En España también hace tiempo. Me atrevo a decir que el caso es mundial (hace tiempo que extracomunitario): en el mundo mundial los hombres y las mujeres creen más A los fantasmas que A Dios (o los dioses).

En España, los consumidores de a pie y de a 4x4 tememos más a la justicia que a las bandas de albanokosovares. Ya lo dijo Pacheco. En España la justicia es un cachondeo. Lleno de fantasmas señalo yo, de fantasmas corporativistas; incluso. Los pobres fantasmas es que están muy mal. Los pobres. Poder litografiar a Dios supongo que otorgue 8 o 9 puntos más que no poder hacerlo.. ¿Apostaste o apostataste?. En cualquier caso los fantasmas campan a sus anchas (o así). El temor está justificado, titulares como éste o aún peores son normales (dentro de la normalidad). Creo que en China es peor.

La cosa es joder. O que piensen que estas jodiendo. Aunque no tengas ni puta idea de caminar sobre las aguas.

Acorralados por fantasmas vestidos de multitud de colores.

(Aquí no deja de nevar).