sábado, 15 de noviembre de 2008

_TODO POR LA CIENCIA.



De un tiempo a ésta parte los comunes mortales normales tenemos más acceso a estudios científicos relevantes (mucho) y por tanto a información que puede ser transcendental en el desarrollo de nuestras vidas y las de nuestros herederos. Es genial. Los señores científicos comparten sus experimentos, descubrimientos y anunciamientos mediante mil soportes al alcance de cualquier mindundisqui como yo. Podemos seguir los razonamientos y la experimentación que llevan a teorías tan bien estructuradas y documentadas como éstas: Los cocodrilos tragan piedras para nadar. La leche de ballena no es buena para las dietas con poca grasa. Los pájaros usan puntos de referencia en los viajes largos. Para los castores los días se alargan en invierno. Los topos no son ciegos. Varios peces cambian sus órganos sexuales. Las jirafas compensan su altura con un único flujo de sangre. Los elefantes se olvidan, pero no son tontos. Los loros hablan más que pían. Los simios reagrupan amigos y enemigos. Se puede alargar la longevidad de los roedores un 40 %. Que casi el 12% de los indios norteamericanos mueren por abusar del alcohol. Que la oruga come 86.000 veces su peso corporal. Que determinados pájaros se reconocen ante el espejo. Que la muerte súbita mata más que los accidentes, el cáncer de pulmón y el sida. En el ámbito de las moscas incluso yo he puesto mi granito de arena para dilucidar “por qué las moscas son tan difíciles de cazar” (AQUÍ).

Hay descubrimientos, estudios, que no solo nos sorprenden sino que pueden condicionar nuestro futuro desde que algún sabio benefactor alumbra nuestro desconocimiento. Que un entomólogo con ganas de compartir nos recuerde que la mayoría de los escarabajos (de las 37 mil especies de estos bichos que existen) son monorquidos (que solo tienen un testiculo) es un acto de sabiduría compartida que nos puede turbar (o no) pero que nos acerca más a los escarabajos y a los científicos. Cuántas horas contando cojones!. Y cuántos milenios de evolución! (por otra parte).
De las cucarachas controlo menos pero de estrategias de imprevisibilidad y de huir de depredadores un poco más (además: la beca es la beca). Así que los estudios de Paolo Domenici Publicados en la revista Current Biology, en los que afirma que el ángulo de escapada de las cucarachas con respecto al ataque varía entre 90, 120, 150 y 180 grados respecto a la posición de su agresor ( y de forma aleatoria); los comparto, aunque no sea de una forma empírica.

Mi interés es ponerme en contacto con otros amantes de la Ciencia. Intento desarrollar una teoría que explique la presencia de algún Alcántara en cualquier movida que ocurra en éste país durante los últimos 35 años. Mis estudios y apuntes están perfectamente clasificados. Que el pocero bueno venda pisos baratos y que los dos primeros beneficiarios sean Alcántara me sugiere horizontes que escapan a mi humilde cultura. Estoy estancado (incluso abrumado).

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

No me digas esas cosas del alcohol. No soy del atlético pero tengo cosas de Indio.

oenlao dijo...

nubes decametricas anidan en el sotano.

The True Funky Dog Story. dijo...

pero si realmemte estan interesados en conocer TODA la verdad (y me refiero a TODA la verdad), entonces es vuestro deber pasar por:
therealfunkydog.blogspot.com
no les prometo mas que la verdad de la milanesa... adios.

Leandro dijo...

Grande. Olvidaste mencionar el estudio de Juan Manuel Toro, Josep B. Trobalon y Núria Sebastián-Gallés, de la Universitat de Barcelona, que demuestra que las ratas a veces no pueden distinguir la diferencia entre una persona hablando japonés hacia atrás y una persona hablando holandés hacia atrás (Premio Ig Nobel de Lingüística 2007). Pero da igual. Grande