sábado, 29 de noviembre de 2008

_LARGAS COLAS Y PAQUETE PEQUEÑO.


¡Qué poca sensibilidad por parte de los gobernantes!, cuánto desconcierto entre los cientos de necesitados y sufridos consumidores. Soportando bajísimas temperaturas, cientos, quizá miles, de ciudadanos esperan su turno para recoger su paquete energético (bonito nombre). El paquete consta de una bombilla de bajo consumo (¿son 2 pavos?). Ni un café, ni un pequeño cucurucho de castañas calentitas o un caldo de pollo o similar que soliviante tanta necesidad de calor y energía. Ni un solo voluntario petao (portador de peto) que auxilie las necesidades más básicas de tantos preindigentes que forman disciplinadamente con su último recibo de la luz entre los dientes. Lamentable. Pensaban que un motorista de Gobernación les llevaría sus dos bombillas a casa, pero no; estoicamente esperan su turno mientras ven pasar a otros desesperados que ya han recogido su paquete de supervivencia subvencionado. Con el paso de las horas la incertidumbre se asienta en los huesos, ¿Cuándo llegue mi turno quedarán alguna de las 100.000 bombillas disponibles?. No tienen más información que los rumores (¡ni un petao que ordene o informe a la masa opositora de la bombilla incandescente!). La desconfianza de la rebaja en la oferta les ciega, ¿no iban a ser dos bombillas? y las horas y el desconcierto se adueña de los nervios y la paciencia.

Afortunadamente tampoco hoy sobrevuela la patrulla Aguila Blanca. Mientras, se prueba el nuevo e incandescente alumbrado navideño.

2 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Lo mismo cambian la hora por semanas. Para ahorrar!!!

Necronomicón.net dijo...

...ya te digo. (Y punto).