lunes, 3 de noviembre de 2008

_HISTORIA, INTERPRETACIONES Y EL MITO SOLAR DE NAPOLEON.


Carlos-François Dupuis nació en Trie-le-Château, cerca de Gisors, en 1742. Alumno de José Jérôme Lefrançois de Lalande tomó gusto por la astronomía y de allí a los estudios de mitología antigua. A partir de 1777, en el Diario de los científicos comienza a publicar sus teorías. En 1781, publicó una Memoria sobre el origen de las Constelaciones y sobre la explicación de la Fábula por la astronomía. En 1794, publicó el Origen de todos los Cultos o la Religión universal (L'origine de tous les cultes ou la religion universelle 4 volúmenes tochos), dónde desarrollaba su método de interpretación. Pretendía demostrar que todas las religiones (especialmente el cristianismo) tenían su origen en un mito solar, que los Evangelios podían interpretarse no a la luz de los hechos históricos, sino como productos de la degeneración del mito solar y explicaba todos los hechos históricos a través del estudio de la situación de las constelaciones en cada momento.
Sus teorías tuvieron éxito en la época, especialmente en Alemania y se creó una corriente de investigación llamada mythique historique. Monsieur Dupuis era miembro de la Academia de Inscripciones de Paris como profesor de Elocuencia latina en el Órgano colegiado de Francia. Su más famoso discípulo (y disidente) fue F.H.S Delaulnay.
En 1835, en Agen, se publica un pequeño folleto titulado Grande Erratum, fuente de un número infinito de errores a notar en la historia de los siglos 18 y 19. Las tres primeras ediciones no llevan la firma de autor. La cuarte edición (Paris, 1838) se imprime con el título: “Comme quoi Napoleon n´a jamais existé” y lo firma J.B. Pérez que pese a su apellido evidentemente español era un bibliotecario y magistrado francés; el éxito de lectores hace que se reimprima en varias ocasiones para sonrojo de los “historiadores míticos” que ven como su método de interpretación puede propiciar aventuras históricas esperpénticas.
Si se sigue el hilo del método se pueden entender teorías tan recientes como el origen extraterrestre de la humanidad probado por Erich Von Daniken, la cíclica lluvia de ranas probada por Charles Ford, la interpretación de la Última Cena probada por Iker Jiménez, la conquista de América interpretada por Meil Gibson, la inexplicable levedad del metano en la Antártida probada por un grupo de investigadores de Wisconsin… Podemos demostrar que el antecedente de prevaricación policial del Sheriff de Coslada se sitúa en la primera escuadra de Marco Aurelio o que Napoleon no existió jamás que es el producto de la sublimación arquetípica de un mito solar. Ésta podría ser la interpretación de la interpretación de Monsieur Pérez siguiendo la metodología de François Dupuis :
1º). Desde luego todo el mundo sabe que los poetas llaman al sol Apolo, y la diferencia entre Apolo –en francés Apollon- y Napoleon no es grande. Apolo es la misma palabra que Apoleón que deriva de dos verbos griegos: apulluo o paoleo, que significan perder, matar, exterminar… El sol representa al exterminador, como todo el mundo sabe. Apoleón sería pues el exterminador, pero Napoleon tiene la sílaba N. En griego ne y nai son las dos mayores afirmaciones. Pudiéramos por tanto expresar con el adverbio verdaderamente exterminador, verdadero Apolo, verdadero Sol. ¿Y qué decir de su apellido?. Bonaparte. Evidentemente dos partes, alguna cosa que tenga dos partes. Una buena y otra mala, la luz y la oscuridad, el día y la noche. Nada tiene más conexión con el sol.
2º). Apolo, según la mitología griega, nació en una isla mediterránea (en la de Delos) y a Napoleon se la ha hecho nacer en otra isla del mismo mar preferiblemente Córcega. Pausanias concede a Apolo el título de divinidad egipcia. A Napoleon lo miraron en Egipto como amigo de Mahoma, adorador de entes sobrenaturales. Verdaderamente nai apoleon
3º). La madre de Napoleon se llamó Leticia, Alegria, la Aurora cuya luz naciente esparce la alegría por toda la Naturaleza. La aurora que precede al sol. La madre de Apolo se llamó Leto. Para los romanos Letona fue la madre de Apolo y Diana. Leticia es el sustantivo del verbo loetor que quiere decir inspirar alegría.
4º). Éste hijo de Leticia tenía tres hermanas, las tres Gracias y eran el encanto de la corte de Apolo.
5º). Apolo también tuvo cuatro hermanos, las cuatro Estaciones. Las tres que se encontraban bajo el influjo del sol reinaron, la cuarta, el invierno, no. Cum gelibus crescit canis in montibus humor.
6º). Napoleon tuvo dos mujeres como el sol (Atom) de los egipcios.
7º). Dicen que a Napoleon se le llamó la hidra de la revolución. Ahora bien hidra no es sino una serpiente, como el pitón-dragón que fue muerto por Apolo, el monstruo que aterraba Grecia. Se nos dice que Napoleon comenzó su Imperio estrangulando la revolución término derivado de la palabra latina revolvo que indica la posición de una serpiente enroscada.
8º). El ejército napoleónico estaba dirigido por doce mariscales (los doce signos del zodiaco) a las órdenes directas del Emperador (el sol) que es el centro. Cada uno de los doce mariscales (signos) estaba asistido por cuatro generales (los puntos cardinales).
9º). Éste gran estratega recorrió gloriosamente los países del mediodía pero no pudo mantenerse demasiado en los del norte, como la marcha del sol intenta adentrarse en las regiones septentrionales alejándose del ecuador y el trópico boreal le obliga a retroceder siguiendo el signo de Cáncer.
10º). El sol nace en Oriente y se pone en Occidente. Pero para los espectadores colocados en el extremo de la Tierra parece que el sol sale por los mares orientales todos los días. Así es que vino de Egipto (oriente) para reinar durante doce años que no son otra cosa que las doce horas del día que brilla el sol en el horizonte.
Como demuestra su nombre, el de su madre, sus tres hermanas, sus cuatro hermanos, sus dos mujeres, su hijo, la organización de su ejército, el lugar donde nació, sus hazañas bélicas, el sitio de donde vino para reinar, el tiempo que empleó en sus conquistas, el tiempo que duró su reinado, los países que imperó, los puntos en los que tuvo que sucumbir, el lugar donde murió confinado; Napoleon Bonaparte no fue más que un personaje alegórico cuyos atributos son tomados del Sol y por tanto no ha existido.
J.B. Pérez y su “Comme quoi Napoleon n´a jamais existé” siguen de actualidad incluso son autor y obra de sobremesita deontológica para muchos periodistas, litigadores, especuladores, blogueros y casi ningún historiador o coleccionista.

6 comentarios:

supersalvajuan dijo...

el enano siempre presente. Le petit...

el guiri dijo...

me aarde la cabeza

Necronomicón.net dijo...

Supersalvajuan:
Siempre presentes los enanos, incluso como mitos solares.

Guiri:
Eso te pasa por estar todo el día escuchando Cabaret Voltaire, Ministry, Jesus Lizard y todos esos PUM PUM (que ya no estás en edad).

Gracias por vuesta visita, por leerlo y por comentar.

miquelet dijo...

Quien no demuestra algo es porque no quiere. Hasta hoy en día hay una asociación que defiende que la tierra es plana y que todo es un montaje para hacernos creer lo contrario.

Salud.

Necronomicón.net dijo...

Miquelet:

La teoría de que la tierra es plana, la Ley que demuestra que si una tostada cae al suelo lo hace por la parte de la mermelada, o la demostración científica de que los hombres no bajamos la tapa del wáter pueden ser desarrolladas con un método, si el autor sabe combinar el sarcasmo, la crítica, la ironía y la incorrección; el resultado puede ser apetecible de leer. Si, “todo se puede demostrar” como tú dices y como demostró J.B. Pérez.

Gracias por la visita, por leerlo y por comentar.

Psdt: (recordaré tu cumpleaños, el de mi hija es el 22).

Anónimo dijo...

antes de criticar les recomiendo estudiar un poco de astronomia, se daran cuenta que no es solo relacionar nombres, sino todo el sistema en su conjunto: origen de la matematica, origen del idioma, arquitectura, la medicion del tiempo, etc...investiguen sobre arqueoastronomia y se notaran que casi la totalidad de las religiones tienen su origen en el sol