sábado, 11 de octubre de 2008

_CARAJO.


Definición R.A.E. carajo (AQUÍ). O si tal abre el tumbaburros.

El Diccionario de expresiones malsonantes de Jaime Martín (Ediciones Istmo, 1974) dedica página y media al uso de ésta palabra en lengua castellana.

El académico Camilo José Cela la dedica un capítulo en el tomo II de su Diccionario secreto ( Editorial Alfaguara, Madrid, 1971).

Manuel Criado de Val, en su Diccionario de español equívoco (Edi6 s.a. Madrid 1981) se refiere a la utilización del término en América latina y destaca el término gallego “carallo” y el significado de “caralho” en Brasil.

Efrain Gaitán Orjuela en su libro Biografía de las palabras (ed. Coculsa, Madrid 1965) escribe:

“CARAJO . Extraña que ésta interjección, que se oye desde el rio Bravo hasta el estrecho de Magallanes, según creo, no haya conquistado un puesto en el diccionario. Y no sólo es interjección sobre modo expresiva, sino voz que se usa como sustantivo de agudo significado, pues al bolonio o majagranzas le llamamos carajo, diciendo de él, por ejemplo : ¡ Es un carajo ¡. Si ese carajo molesta o enfada se le suele despedir con la frase : ¡ Váyase al carajo ¡. Que es un lugar tenido por un sitio poco agradable”.

Más adelante el padre Efrain nos cita a Lacroix, en su diario de Bucaramanga, para informarnos de que es la expresión favorita de Bolivar, el Impaciente Libertador en los días de la infausta Convención de Ocaña, al referirse a ciertas gentes culpables de la disolución de la Gran Colombia, exclama:

_Esos carajos

Persuadido de que “había arado en el mar” y presintiendo la tempestad sobre su cabeza de superhombre, se paseaba solo, cabizbajo, con las manos atrás; entonces frecuentemente se le oía decir:

_Carajo, carajo.

El monumental y exhaustivo Diccionario crítico y etimológico castellano e hispánico, de J. Corominas y J.A. Pascual (Vol. 1 Gredos, Madrid 1980) nos dice que la primera documentación se remonta hacia el 1400 en el Glosario de El Escorial, aunque ya en un documento de Sahagún de 1247 aparece el apodo de Pedro Carayuelo y en 1160 el sobrenombre de Sancho Caraylho.

Copio una cita de Carominas, subrayada por Carlos Frisas, Historias de la historia, vol. 1, Madrid 1983:

“En un documento del Alto Ampurdán (Cataluña) de 982 se cita ya un mons Caralio que otro documento de 974 llama mons qui habet inhonestum et incompositum nomen…Hoy son muchas en las montañas catalanas las rocas de figura fálica llamadas Carall Bernat (que por lo general se disimula en Cavall Bernat). A propósito de esto no sé si ya se ha expuesto la hipótesis de que la etimología real del carajo sexual podría ser del catalán quer, “peñasco”…de donde un aumentatativo querall, cavall. (…) En cuanto a Bernat…se tratará de “baranat” rodeado de agua o de aire con el valor originario del étimo prerromano varanda, linde que rodea algo”.

Pues eso, que Chavez ha mandado al carajo (temporalmente) a Macdonalls.

3 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Carajo y malparido, dos palabras que últimamente me las encuentro mucho.

miquelet dijo...

Ya dediqué un post en mi blog dedicado a las castellanizaciones de palabras catalanas. Cuando he leído lo de "carajo" me ha sonado a la forma de castellanizar muchas palabras catalanas que terminan en "-all". Mira por donde, cuando he seguido leyendo me he topado con la explicación de Corominas.

Salud.

Necronomicón.net dijo...

Supersalvajuan:

Bonitos palabros para compartir, como unicamerales o monocamerales. (Hoy he leído tu post “mi mesa no cojea”). Bueno…y la mesa cojonuda.


Miquelet:

Recuerdo tu post al que haces referencia. Es muy curiosa la evolución de las palabras y de los palabros a lo largo de la historia.

¡Qué carajo!, gracias por leerlo, por la visita y por comentar.