viernes, 10 de octubre de 2008

_APATRULLANDO LA CIUDAD.



Me ha defraudado el sr. Gallardón. Mediante Ordenanza Municipal pretende prohibir “los hombres anuncio”. Según él es “indigno ver pasear a una persona con un anuncio en el pecho y en la espalda”. Los otros puntos de la Ordenanza referentes a publicidad, etc. no quiero comentarlos, pero me pregunto ¿se prohibirán también los limpiabotas?, ¿Los vendedores de lotería?, ¿Los acomodadores?, ¿Los botones?, ¿Los aparcacoches?, ¿Los repartidores de publicidad manoamano?, ¿Los hombres del frac?, ¿Los payasos a domicilio en las fiestas de cumpleaños?, ¿Los striper a domicilio?, ¿Los repartidores de pollo frito?, ¿Los marionetistas?, ¿Las castañeras?, ¿Los repartidores de periódicos gratuitos?. ¿Los trileros?, ¿Los reventas?, ¿Los buzoneros?, ¿Los músicos callejeros?. ¿Quién está capacitado para señalar cuáles son los trabajos dignos o indignos?.

Cualquier trabajo es digno. Todos los trabajos son dignos. Mientras el contratante y el contratado estén de acuerdo en las condiciones cualquier trabajo dignifica a la persona. Y lo que es más importante, la permite sobrevivir. Porque en realidad el 96 % sobrevivimos. La moral es una cuestión subjetiva y personal, cuando se convierte en una didáctica colectiva se llama de otra manera. Y si, me gusta Tom Jones.

Comienzan las primeras bajas por MADRID 2016.


5 comentarios:

apát lajos dijo...

Y ya no podrá jugar el Real Madrid en el Bernabeu llevando publicidad... y cuando Nadal, o Alonso sobre todo, como ejemplo de hombre anuncio, pisen Madrid, tendrán que hacerlo en pelotas

Necronomicón.net dijo...

Pero ése partido no se atreve a pitarlo el sr. Alcalde. No es lo mismo un negro de las pateras que un negro de la ACB.

Gracias por tu visita, por leerlo y por comentar. Afortunado apát lajos.

miquelet dijo...

Si se elimina por indignidad, también considero indignante realizar cualquier trabajo basado en trabajar para alguien, recibir una mínima parte del dinero que produces, colaborando para que el patrón se lucre y encima casi tener que darle las gracias por que te deje hacer eso.

Salud.

Valentina. dijo...

Me parece una arrogancia, por parte de Gallardón, atribuírse la potestad de decidir qué trabajo es digno o indigno.

Abogará, con el mismo ímpetu, el señor alcalde, por el "derecho a la dignidad" de deportistas de élite, que cobran un pastón por portar todo tipo de publicidad en su uniforme de trabajo?

A quién quieren engañar?
Otros son sus intereses.
Por favor!

Saludos.

Necronomicón.net dijo...

Creo que todos coincidimos en la misma comparación. La de los deportistas de élite que van plagados de publicidad; y en que todos los trabajos son dignos.

Valentina: he visitado tu blog, estoy seguro de que no será la última vez.

Saludos Miquelet.

Gracias por vuestra visita, por leerlo y por comentar.