miércoles, 17 de septiembre de 2008

_EL FINAL DE MARIO Y “EL PRINCIPIO DE PETER” (Y 2).



“Nunca esté de pie si puede estar sentado, nunca camine si puede subir a un vehículo; nunca empuje si puede impulsarse”. Dr. Laurence J. Peter y Raymnond Hull “The Peter Principle”, 1.969.



(...)


1.) Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.

2.) El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.


Los más envanecidos miembros de la especie creen en la existencia de un progreso continuo, ascenso ad infinitum. Yo diría que tarde o temprano el hombre debe alcanzar su nivel de incompetencia vital.

La jerarquiología demuestra que nada entraña tanta posibilidad de fracaso como el éxito cuando un empleado se eleva hasta su nivel de incompetencia. Lo que el sociólogo o el médico corriente llaman éxito, el jerarquiólogo lo califica como colocación final. En muchas ocasiones un empleado se niega a aceptar el ascenso y seguir trabajando a gusto en un puesto que puede desempeñar competentemente, ésta técnica es conocida como Quite de Peter y para la mayoría de las personas es impracticable. Un empleado difícilmente se encuentra contento al permanecer en su nivel de competencia, insiste en elevarse a un nivel que va más allá de sus facultades. Mario necesita tiempo, un apartamento pequeño, vivir solo con su gato y cambiar de aires (alivio temporal). Rechazar el ascenso no es un camino fácil hacia la felicidad.


Existe una forma infalible de esquivar el ascenso final más efectivo en la mayoría de los casos que el Quite de Peter, la clave para gozar de salud y felicidad en el trabajo: la incompetencia creadora (debo recalcar la extraordinaria importancia de ocultar el hecho de que se quiere evitar el ascenso). El método se reduce a crear la impresión de que uno ha llagado ya a su nivel óptimo de incompetencia. La incompetencia creadora plantea un desafío tan grande como el anhelo de una categoría superior y encuentra más individuos capacitados para su desarrollo que el Quite de Peter.


A Mario le salió mal el quite y nunca se le dio bien disimular. Oscar no encuentra aparcamiento en propiedad en el centro para proteger su Scenic y ya asiste a las reuniones de directivos (cocineros) que manejan el buque tanto como pueda hacerlo el tallado mascarón de su tajamar. En ése medio ambiente, la aparición de un verdadero dirigente suscita recelo y temor. Se llama a esto hipersimiofobia (miedo del primer mono) o más exactamente síndrome de hipersimofobia (miedo de que el último mono llegue a ser el primero). Por ejemplo, un buen subalterno impulsado a un puesto de dirección:


a.) No realiza labor directiva.
b.) Hace disminuir la eficiencia entre sus subordinados.
c.) Hace perder el tiempo a sus superiores.


Cuando el síndrome de hipersimofobia se generaliza en una sala de juntas y afecta a la mayoría o la totalidad de los cocineros ocurren por lo general tres cosas: se permite fumar, se distingue del resto de propuestos a un elegible y se crea un nuevo Departamento que genere una nueva jerarquía y aleje al causante del foco hipersimofóbico (es mejor encender una vela que echar pestes de la compañía eléctrica). No hay nada, nada, que atraiga más al éxito que el fracaso. Mario no es mucho de sccoter, ha puesto a la venta su Vespa 250.


A sí que ausente de la cocina, en periodo de embalaje y tras cafés, canapés, cigarritos y chistes clónicos los colocados le comunicaron a Mario hace unos días la papeleta. Él es el primer elegible (que no el elegido). Y el nuevo departamento es una Corresponsalía nueva (Cúspide flotante). ¿Debe la raza humana alcanzar inexcusablemente la incompetencia vital y obtener la expulsión de la jerarquía primigénia?. Si no sabéis adónde vais, probablemente acabareis en otra parte.


Hemos quedado para ir a pescar éste fin de semana. Desde el barco de mi cuñao, mirando la bahía, intentaremos dar solución a gran parte de éstos problemas.

2 comentarios:

miquelet dijo...

Este tipo de empresas siempre me han parecido una sociedad en pequeño. Cada elemento de una sociedad en general puede ser trasladado a las relaciones entre los empleados.

Salud.dujc

Necronomicón.net dijo...

Saludos miquelet:

La jerarquiología puede desarrollarse en cualquier ámbito humano y prehumano. “El principio de Peter” se ha documentado en muchos de esos escenarios posibles.

Recomiendo siempre máxima discreción a los iniciados en el Conocimiento del Principio.

Gracias por tus visitas, por leerlo y por comentar.